martes, 2 de septiembre de 2014

CALUMNIAS

Frente a lo que un día todo fue
voy tratando de escapar para siempre y hasta el fin de la evolución,
también de la sociedad y del temor.

Conté mil noches que no dormí,
regale docenas de canciones, regale falsedad tal cual, regale sueños que escribí, regale una historia cada vez, cada vez que me atormentaba lagrimas regale.

Mi corazón se deshiela, también mis direcciones son fuerza en decisiones, pero todas mis pasiones no son bienvenidas otra vez, aquellas ruinas que plasme no me pertenecen más, ya no queda más.

Los ciclos que cerré espero no volverlos a abrir, las llaves de esos falsos pasos las voy a perder, escarba pronto que quiero todo sepultar, vamos juntos a enterrar el pasado que planteamos como verdad, como justo y saciedad.

Nada será igual, te prometo no habrá nada igual, ya no existirá, vamos a desenterrar los viejos libros que nos dictan los pasos limpios precisos a seguir, porque a todo pronto le digo adiós, adiós a los ideales, adiós al mundo vano, adiós a los placeres, placeres asesinos.

Mis calumnias me las trago, trago amargo hemos sembrado, no hay nada más que creer, pocos que seguir, nada que escuchar, todo eso esta de más.

Que más queda por seguir, los falsos ideales pronto se desnudan y cavamos ciegos nuestras tumbas, que más queda por cantar, las voces pronto harán el ruido estallar, los avances inservibles de los siglos que preceden nos ahogan, nos perturban también, tu memoria ya no registra más las buenas cosas, también me sumerjo.

Que más queda por seguir, las cadenas que innovaron pronto nos ahorcan destruyendo su sentir, la credulidad les falla, los buenos años, fueron inciertos a su vez.

Frente a lo que un día todo fue
voy tratando de escapar para siempre y hasta el fin de la evolución,
también de la sociedad y del temor.

Conté mil noches que no dormí,
regale docenas de canciones, regale falsedad tal cual, regale sueños que escribí, regale una historia cada vez, cada vez que me atormentaba lagrimas regale.

Mi corazón se deshiela, también mis direcciones son fuerza en decisiones, pero todas mis pasiones no son bienvenidas otra vez, aquellas ruinas que plasme no me pertenecen más, ya no queda más.

Los ciclos que cerré espero no volverlos a abrir, las llaves de esos falsos pasos las voy a perder, escarba pronto que quiero todo sepultar, vamos juntos a enterrar el pasado que planteamos como verdad, como justo y saciedad.

Nada será igual, te prometo no habrá nada igual, ya no existirá, vamos a desenterrar los viejos libros que nos dictan los pasos limpios precisos a seguir, porque a todo pronto le digo adiós, adiós a los ideales, adiós al mundo vano, adiós a los placeres, placeres asesinos.

Mis calumnias me las trago, trago amargo hemos sembrado, no hay nada más que creer, pocos que seguir, nada que escuchar, todo eso esta de más.

Que más queda por seguir, los falsos ideales pronto se desnudan y cavamos ciegos nuestras tumbas, que más queda por cantar, las voces pronto harán el ruido estallar, los avances inservibles de los siglos que preceden nos ahogan, nos perturban también, tu memoria ya no registra más las buenas cosas, también me sumerjo.

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